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domingo, 1 de mayo de 2011

Poema para la Ausente

José Bustos B.



Es verdad que te llamé


una noche


cuando le hablé de frente


a la cara oscura de la luna.




Es cierto que me bebí entera


la desolación de tus labios


y me inundé con un sorbo


de tu misterio insondable.




De tí no existe vino


que pueda saberme amargo


ni el brebaje de tu ausencia


ni el mustio licor de tu silencio.

sábado, 14 de agosto de 2010

Oda a la Piscola


José Bustos B.

Oh..brebaje secular...
acuñado por el azar de siglos de inventiva criolla
Eres mestizaje perfecto
entre el imperialismo yanqui
y la sabiduría milenaria de los Andes

Acompañas los jolgorios populares
y te subes a la cabeza como un relámpago
recordándonos a martillazos
lo letal que son los excesos.

viernes, 19 de marzo de 2010

Monologo del padre con su hijo de meses


Enrique Lihn

Nada se pierde con vivir, ensaya:
aquí tienes un cuerpo a tu medida
Lo hemos hecho en sombra
por amor a las artes de la carne
pero también en serio, pensando en tu visita
como en un nuevo juego gozoso y doloroso;
por amor a la vida, por temor a la muerte
y a la vida, por amor a la muerte
para ti o para nadie.

Eres tu cuerpo, tómalo, haznos ver que te gusta
como a nosotros este doble regalo
que te hemos hecho y que nos hemos hecho.

Cierto, tan sólo un poco
del vergonzante barro original,
la angustia y el placer en un grito de impotencia.
Ni de lejos un pájaro que se abre en la belleza
del huevo, a plena luz, ligero y jubiloso,
sólo un hombre: la fiera
vieja del nacimiento, vencida por las moscas,
babeante y rebosante.

Pero vive y verás
el monstruo que eres con benevolencia
abrir un ojo y otro así de grandes,
encasquetarse el cielo,
mirarlo todo como por adentro,
preguntarle a las cosas por sus nombres
reír con lo que ríe, llorar con lo que llora,
tiranizar a gatos y conejos.

Nada se pierde con vivir, tenemos
todo el tiempo del tiempo por delante
para ser el vacío que somos en el fondo.
Y la niñez, escucha:
no hay loco más feliz que un niño cuerdo
ni acierta el sabio como un niño loco.

Todo lo que vivimos lo vivimos
ya a los diez años más intesamente;
los deseos entonces
se dormían los unos en los otros.
Venía el sueño a cada instante, el sueño
que restablece en todo el perfecto desorden
a rescatarte de tu cuerpo y tu alma;
allí en ese castillo movedizo
eras el rey, la reina, tus secuaces,
el bufón que se ríe de sí mismo,
los pájaros, las fieras melodiosos.

Para hacer el amor allí estaba tu madre
y el amor era el beso de otro mundo en la frente,
con que se reanima a los enfermos,
una lectura a media voz, la nostalgia
de nadie y nada que nos da la música.

Pero pasan los años por los años
y he aquí que eres ya un adolescente.
Bajas del monte como Zaratustra
a luchar por el hombre contra el hombre:
grave misión que nadie te encomienda;
en tu familia inspiras desconfianza,
hablas de Dios en un tono sarcástico,
llegas a casa al otro día, muerto.

Se dice que enamoras a una vieja,
te han visto dando saltos en el aire,
prolongas tus estudios con estudios
de los que se resiente tu cabeza.

No hay alegría que te alegre tanto
como caer de golpe en la tristeza
ni dolor que te duela tan a fondo
como el placer de vivir sin objeto.

Grave edad, hay algunos que se matan
porque no pueden soportar la muerte,
quienes se entregan a una causa injusta
en su sed sanguinaria de justicia.

Los que más bajo caen son los grandes,
a los pequeños les perdemos el rumbo.

En el amor se traicionan todos,
el amor es el padre de sus vicios.

Si una mujer se enternece contigo
le exigirás te siga hasta la tumba,
que abandone en el acto a sus parientes,
que instale en otra parte su negocio.

Pero llega el momento fatalmente
en que tu juventud te da la espalda
y por primera vez su rostro inolvidable en tanto huye de ti que la persigues
a salto de ojo,inmóvil, en una silla negra.

Ha llegado el momento de hacer algo
parece que te dice todo el mundo
y tu dices que sí, con la cabeza.

En plena decadencia metafísica
caminas ahora con una libretita de direcciones en la mano,
impecablemente vestido, con la modestia de un hombre joven que se abre paso en la vida,
dispuesto a todo.

El esquema que te hiciste de las cosas hace aire y se hunde en el cielo dejándolas a todas en su sitio.

De un tiempo a esta parte te mueves entre ellas como un pez en el agua.
Vives de lo que ganas, ganas lo que mereces, mereces lo que vives,
has entrado en vereda con tu cruz a la espalda.

Hay que felicitarte:
eres, por fin, un hombre entre los hombres.

Y así llegas a viejo
como quien vuelve a su país de origen
después de un viaje interminable
corto de revivir, largo de relatar,
te espera en tí la muerte, tu esqueleto
con los brazos abiertos, pero tu la rechazas
por un instante, quieres
mirarte larga y sucesivamente
en el espejo que se pone opaco.

Apoyado en lejanos transeúntes
vas y vienes de negro, al trote, conversando
contigo mismo a gritos, como un pájaro.

No hay tiempo que perder, eres el último
de tu generación en apagar el sol
y convertirte en polvo.

No hay tiempo que perder en este mundo
embellecido por su fin tan próximo.

Se te ve en todas parte dando vueltas
en torno a cualquier cosa como en éxtasis.

De tus salidas a la calle vuelves
con los bolsillos llenos de tesoros absurdos:
guijarros, florecillas.

Hasta que un día ya no puedes luchar
a muerte con la muerte y te entregas a ella,
a un sueño sin salida, más blanco cada vez,
sonriendo, sollozando como un niño de pecho.

Nada se pierde con vivir, ensaya:
aquí tienes un cuerpo a tu medida,
lo hemos hecho en la sombra
por amor a las artes de la carne
pero también en serio, pensando en tu visita
para ti o para nadie

lunes, 30 de noviembre de 2009

El viajero de sì mismo


Pablo de Rokha

Voy pisando cadáveres de amantes
y viejas tumbas llenas de pasado,
cubierto con cabello horripilante
del gran sepulcro universal tragado.

Acumulo mi yo exorbitante
y mi ilusión de Dios ensangrentado,
pues soy un espectáculo clamante
y un macho-santo ya desorbitado.

Mi amor te muerde como un perro de oro,
pero te exhibe en sus ancas de oro.
Wínétt, como una flor de extranjería.

Porque sin ti no hubiera descubierto
como una jarra de agua en el desierto
la mina antigua de mi poesía.

sábado, 11 de julio de 2009

Sueño


Alejandra Pizarnik

Estallará la isla del recuerdo. La vida será sólo un acto de candor. Prisión para los días sin retorno. Mañana los monstruos del buque destruirán la playa sobre el viento del misterio. Mañana la carta desconocida encontrará las manos del alma.

sábado, 9 de mayo de 2009

Cuando la Violeta se despidió

José Bustos B.

(a Violeta Parra)


Ese día caminó lentamente mirando la cordillera
fue acariciando todos los árboles que encontró a su paso
se acordó de sus hijos
los abrazó en el pensamiento
pellizcó la primera cuerda de su guitarra
y aquella nota se fue vibrando en el vuelo de unos pájaros
luego sacó su pañuelo
lo enarboló hacia el cielo
y al decir "adiós" el sonido de su voz se quebró en pedazos.

viernes, 27 de febrero de 2009

El Mal


Arthur Rimbaud

Mientras los escupitajos rojos de la metralla
silban todo el día en el infinito del cielo azul;
mientras escarlatas o verdes, junto al rey burlón
se desploman en masa los batallones bajo el fuego;

mientras una espantosa locura machaca
y hace de cien millares de hombres una pila humeante
-¡pobres muertos!, en el verano, en la yerba, en tu alegría,
¡oh Naturaleza!, tu que hiciste a estos hombres santamente-,
hay un Dios que se ríe de las telas adamascadas
de los altares, del incienso, de los grandes cálices de oro;
un Dios que con el balanceo de los hosannas se duerme

y sólo se despierta cuando algunas madres, recogidas
en su angustia y llorando bajo su vieja toca negra,
le dan una perra gorda liada en su pañuelo.

miércoles, 4 de febrero de 2009

Sin título

José Bustos B.

Ampulosos fantasmas
agrios bríos emergentes
lanza afilada rompiendo
el velo de la sombra.

El ansia viene como una manada
se deposita en mi pecho
y entierra con rabia
su estaca.

¿Por qué será que las palabras
resbalan en lo inasible?

La pasión es un pétalo
rasgado por una ráfaga fría.

Cuando se triza esa copa eterna
el vino se derrama
entre las rendijas del hastío.

domingo, 30 de noviembre de 2008

La Virgen de Hierro



Había en Nüremberg un famoso autómata llamado la "Virgen de Hierro". La condesa Báthory adquirió una réplica para la sala de torturas de su castillo de Csejthe. Esta dama metálica era del tamaño y del color de la criatura humana. Desnuda, maquillada, enjoyada, con rubios cabellos que llegaban al suelo, un mecanismo permitía que sus labios se abrieran en una sonrisa, que los ojos se movieran.


La condesa, sentada en su trono, contempla.


Para que la "Virgen" entre en acción es preciso tocar algunas piedras preciosas de su collar. Responde inmediantamente con horribles sonidos mecánicos y muy lentamente alza los blancos brazos para que se cierren en perfecto abrazo sobre lo que esté cerca de ella --en este caso una muchacha. La autómata la abraza y ya nadie podrá desanudar el cuerpo vivo del cuerpo de hierro, ambos iguales en belleza. De pronto, los senos maquillados de la dama de hierro se abren y aparecen cinco puñales que atraviesan a su viviente compañera de largos cabellos sueltos como los suyos.


Ya consumado el sacrificio, se toca otra piedra del collar: los brazos caen, la sonrisa se cierra así como los ojos, y la asesina vuelve a ser la "Virgen" inmóvil en su féretro.



(Alejandra Pizarnik, de La condesa sangrienta, 1971)

martes, 4 de noviembre de 2008

Culpa

José Bustos B.







Qué malo soy !!
sin querer empujé
a una monja al Metro

lunes, 3 de noviembre de 2008

New Sensation

José Bustos
"Estrucutame" me dijiste,
yo me reí
y tu abrazo fué más potente
que una descarga eléctrica.

jueves, 26 de junio de 2008

EN ESTE SUELO HABITAN LAS ESTRELLAS


Elicura Chihuailaf

En este suelo habitan las Estrellas
En este cielo canta el Agua
de la imaginación
Más allá de las nubes que surgen
de estas aguas y estos suelos
nos Sueñan los Antepasados
Su Espíritu -dicen- es la Luna Llena
El Silencio: su Corazón que late.